«Quiero que ChatGPT nos nombre»… ¿y el paso siguiente?
Últimamente casi todas las conversaciones de marketing acaban en el mismo sitio: «¿cómo hacemos que ChatGPT nos mencione?». La última batalla era el buscador, la próxima es la IA, y gana la marca que el modelo recomiende. Y lo entiendo, el impulso tiene todo el sentido.
A Hex-ko le pasó igual la primera vez que logró que una IA dijera el nombre de lo que tiene entre manos. Apareció en pantalla y casi le sale el puño cerrado de celebración. Que te nombren es un paso grande, no lo voy a negar.
Pero cuando toda tu cabeza está en «que nos nombren», se cae la pregunta que de verdad mueve la aguja. ¿Cómo consigues que la IA te cite y te recomiende más? Resulta que ahí hay una palanca con números muy claros.
La pista está en cómo se comporta el consumidor. Idea Grove, una empresa estadounidense de relaciones públicas, preguntó a 1.000 personas qué hacen cuando una IA les recomienda una marca que no conocen: solo el 2% compra sin comprobar nada antes (estudio). El otro 98% se va a verificar por su cuenta —en el buscador, en tu web oficial o pinchando en las por la IA—.
Conviene avisarlo: Idea Grove vende «construcción de confianza», así que ese número tira hacia su propio servicio; réstale un punto. Pero que el comprador haga una pausa para comprobar antes de pagar se sostiene solo: piensa en tus propias compras.
Así que la lógica es esta. Aunque la IA te nombre, la gente busca el respaldo de terceros. Por eso conviene construir antes ese respaldo: si «ser citado por la IA» equivale a «estar avalado por terceros», la recomendación se convierte sola en resultados. ¿Y qué es lo que más pesa en ese aval? Aquí hay un dato a gran escala que lo señala.
Cuando hay reseñas de terceros, la IA empieza a citarte
La clave son las reseñas de terceros, y sobre esto hay un análisis bastante grande que hizo Seer Interactive por encargo de Trustpilot (estudio). Revisaron más de 800.000 respuestas de IA recogidas de ChatGPT, Gemini, Perplexity y el modo IA de Google.
El método es limpio: ordenaron las marcas en cuatro grupos según cómo gestionan las reseñas y compararon con qué frecuencia las citaba la IA. Y el resultado es sorprendentemente nítido.
- Una marca sin perfil de reseñas se cita en torno al 1% de las veces.
- Solo con tener perfil, sube al 53,5%.
- Una marca que recoge reseñas de forma activa y además las responde llega al 75,3%.
Por cierto, las webs de reseñas y de confianza supusieron el 14% de todas las fuentes de cita de la IA, el segundo tipo de fuente más usado. El modelo se apoya en lo que terceros dicen de una marca más de lo que imaginarías.
Un matiz: este estudio lo encargó Trustpilot, una plataforma de reseñas, así que tira hacia ensalzar el valor de recogerlas; réstale otro punto. Pero la escala es concreta, y eso de que «las voces de terceros mueven la citación» encaja limpiamente con el comportamiento de comprobación de antes.
Por qué salta tanto: del 1% al 53,5% al 75,3%
Lo interesante es que esa secuencia —1%, 53,5%, 75,3%— es en realidad una escalera de tres peldaños de cosas que tú puedes hacer.
El primer peldaño es tener un perfil de reseñas. Solo con que exista, la citación pasa del 1% al 53,5%. Para la IA, una marca sin voces de terceros a las que apuntar es una marca de la que no hay nada que contar. El perfil es el suelo: sin él, ni siquiera estás en la puerta.
Los peldaños segundo y tercero son recoger reseñas de forma activa y responder a las que llegan. Hasta ahí, el 75,3%. Entran voces nuevas sin parar y queda el rastro de una marca que contesta. Es decir, la prueba de que «esta marca sigue viva y atiende a sus clientes» se mete en el material que la IA lee.
Cuando buscas piso, un anuncio sin reseñas te da menos confianza que uno donde el casero responde con cuidado a los comentarios recientes. La IA hace una criba bastante parecida.
Conclusión: la visibilidad en IA se construye en tres pasos
Resumiendo del tirón: que la IA te cite y te recomiende no depende de la suerte ni del renombre, sino de cómo trabajes tus reseñas. Sin perfil, 1%; con perfil, 53,5%; recogiendo y respondiendo, 75,3%. La visibilidad, literalmente, se construye.
Así que la jugada es una sola, y se sube en tres pasos. Primero, ten una base de reseñas de terceros (el perfil). Después, recoge reseñas de forma activa. Y por último, responde a las que te lleguen. No hace falta tenerlo todo a la vez: solo con montar el perfil ya saltas del 1% al 53,5%, así que el primer peldaño rinde desde el minuto uno.
El otro lado de la moneda: volcar todo el presupuesto solo en que te nombren es como poner un cartelón precioso sobre la puerta y dejar la tienda vacía por dentro. El que la IA recomienda siempre va a comprobar el respaldo, y ahí es donde tener (o no) voces de terceros decide la partida. Hacerte nombrar y construir el terreno donde te citan se diseñan como una sola pieza.
Fuentes
- Idea Grove, “Only 2% of Consumers Buy From an AI-Recommended Brand Without Checking It First, Idea Grove Survey Finds”, BusinessWire, 2026-04-16, enlace
- Seer Interactive (encargado por Trustpilot), “Brands that build trust through reviews increase AI citations from 1% to 75%”, PR Newswire, 2026-03, enlace